Las acciones de la vida cotidiana vistas desde una perspectiva científica dan mucho de sí. Desde la que le da el título al libro, hasta la física del sexo, pasando por la mejor forma de cocer un huevo, de utilizar las herramientas o de como lanzar un boomerang, siempre analizando y explicando todo lo más rigurosamente posible, puro método científico.
Un libro interesante para el que tenga ciertas nociones de ciencia, que descubrirá y aprenderá cosas bastante interesantes, aunque para el lector que no esté muy puesto seguramente tendrá partes bastante aburridas, por la profundidad de los planteamientos físicos. A veces algunos temas tratados pueden parecer un poco “tontos”, de hecho, el autor tuvo el dudoso honor de ganar un premio Ig Nobel por su estudio sobre el mojado de las galetas. En definitiva, un libro solo para fanáticos de la ciencia o para los curiosos que siempre quieren saber más sobre el mundo que les rodea.