¿Está críptica la meta?,
Bueno, pues comienzo por decir que luego de los muchos cursos que tomé con Ernesto en la Universidad; he descubierto que fueron los cursos más útiles para lo que llevo de vida.
La visión sistémica y la complementación con las reflexiones sobre nosotros mismos han sido de enorme ayuda a la hora de enfrentar todas las dificultades que la vida me ha planteado.
A veces me siento a pensar, ¿cómo puedo devolerle a Ernesto su ayuda y su guía en todo este tiempo? y, de mucho pensarlo, quizá sólo me aproximo a decir que cada día me levanto con la intención de hacer lo mismo por todos a quienes llegue a conocer en mi vida.
En aquellos oscuros días que cayeron sobre mi vida en el 2002 y 2003, Ernesto fue fundamental para permitirme salir con vida de Bogotá y tomar las riendas de mi vida, luego de haber caído prisionero entre mis egoísmos y egolatrías.
Gracias Ernesto, de corazón!. Colocar esto como una meta aquí quizá sea el primer paso para comenzar en mi meta de escribirle a él un correo que exprese mi agradecimiento desde mi esencia de vida, en esta oportunidad de vivir que tengo.
A Ernesto, un abrazo; y otro igual para quien me lee.
Hasta pronto,
Igor.
